Inicio > Management 2.0, Nuevas Formas de Aprendizaje, Recursos Humanos > NO-ALUMNOS Y NUEVOS TRABAJADORES

NO-ALUMNOS Y NUEVOS TRABAJADORES

Dicen que la envidia es nuestro pecado nacional, pero yo creo que realmente es la contumacia. A pesar de que una buena parte de los niños que hoy están en las escuelas trabajarán en el futuro en profesiones que ahora no somos capaces de imaginar, seguimos empeñados en considerar el mercado productivo actual como el eje director de nuestro sistema educativo.

El ejemplo más claro lo estamos viendo en las nuevas profesiones que están apareciendo alrededor de Internet y las tecnologías. Profesiones como las de expertos en Usabilidad y Ergonomía, desarrolladores del Internet de los Objetos, o el caso de los Coolhunters, nos muestran a personas con capacidad y ganas de construir ellos mismos su propia profesión. Y como estas nuevas profesiones no cuentan aún con formación reglada lo hacen a través del autoaprendizaje, el aprendizaje de los demás y el trabajo en comunidad.

Predecir el futuro pasa primero por entender el presente, y eso implica ayudar a los alumnos que hoy están en las escuelas para que se comporten como no-alumnos,  facilitando su desarrollo en dos competencias clave: la orientación al aprendizaje  y el trabajo en red.

Mientras que la orientación al aprendizaje es la única actitud posible ante la cada vez más rápida caducidad de los conocimientos, el trabajo en red es la mejor forma de que las personas puedan producir y compartir conocimiento, y así transformarlo en experiencias colectivas.

¿Y cómo atraerán y desarrollarán las empresas a estos no-alumnos? En primer lugar entendiendo que vienen con un nuevo cableado mental en forma de nuevas competencias y motivaciones.

Competencias como la orientación al aprendizaje, la inteligencia social, el trabajo en red más allá del networking, la competencia digital, la multidisciplinariedad y las visiones híbridas, el design thinking, el pensamiento crítico y la sensibilidad multicultural.

¿Y qué les motiva en el trabajo? Para empezar, una idea de lo que es un buen trabajo con un significado de centralidad e importancia distinto al que ha tenido para las generaciones anteriores. Citando al profesor José M. Peiró, se puede decir que los jóvenes entienden el trabajo más cerca del hedonismo o la eudaimonía. Por tanto esta idea del trabajo requerirá de nuevas formas de estimular y motivar a los futuros jóvenes profesionales, como bien explicaba aquí Dolors Reig.

En la actualidad los procesos para identificar y desarrollar talento en las organizaciones se basan en los conocimientos, competencias, aptitudes, habilidades, desempeño y potencial. La cuestión es que estos jóvenes proyectan una nueva visión de su desempeño y potencial a través de sus portfolios online, bien sea en blogs, entornos personalizados de aprendizaje, escritorios compartidos, o en las redes sociales. Y entienden que existen otros criterios de valoración, basados tanto en lo que publican y comparten, como en el valor de sus redes. En definitiva incorporan un nuevo criterio para su valoración dentro de las organizaciones, la reputación digital.

La gestión por competencias es posiblemente el menos malo de los modelos de gestión de personas en las organizaciones, puesto que se centra en los comportamientos de las personas en su puesto de trabajo, minimizando la disonancia entre negocio y personas. Pero no habrá otra salida que integrar estas nuevas competencias a través de comportamientos directamente observables, y facilitar que convivan los aspectos de motivación que demanda esta nueva generación con los de generaciones anteriores.

Aún así, no es el único reto que tendrán las grandes organizaciones con respecto a los profesionales del futuro. A pesar de la incertidumbre que se respira en nuestra sociedad, hay cada vez más jóvenes que se animan a convertir sus ideas, pasiones y capacidades en sus propios proyectos profesionales. Y eso es algo bueno, porque mientras no seamos capaces de promover una cultura emprendedora entre nuestros jóvenes, seguiremos dejando la responsabilidad de crear riqueza y progreso en manos de muy pocas empresas.

La imagen es de Cayusa, bajo licencia Creative Commons.

  1. 8 noviembre 2011 a las 08:04

    Gracias por el post. Me ha hecho reflexionar y te lo agradezco.
    Si que es verdad que existe un gran lapsus entre el sistema educativo actual y las necesidades laborales futuras. Quizás uno de los motivos es que como bien comentas, las profesiones de los años venideros están por definir pero también el sis tema educatio debería tomarse la molestia de preveer -aunque sólo sea un poco- lo que va a pasar con el empleo y cuales van a ser las necesidades de las Organizaciones.
    Desde mi modesto punto de vista, y quizás generalizando en exceso, habrán por una parte “grandes multinacionales” y por otra un sinfin de pequeñas micropymes -gestionadas por emprendedores- que podrán dar servicios globales basados en conocimiento compartido y en gran aportación de valor “a medida”.
    Es por ello, que la figura del emprendedor hay que “cuidarla, fomentarla y enseñarla” desde los tiempos actuales.
    Además, las grandes Organizaciones tenderán a deslocalizar parte de su management utilizando outsorcing, interinos, etc……
    Un mar de posibilidades para quien las sepa aprovechar…..

    • 8 noviembre 2011 a las 15:05

      Por nuestro bien ójala se cumpla lo que comentas sobre la abundancia de las pequeñas empresas ofreciendo servicios más globales.

      Muchas gracias, Manuel🙂

  2. Jose Luis Montero
    8 noviembre 2011 a las 19:52

    Muy interesante, de verdad…Y verdades a puños!
    Es un bucle continuo…la educación no está enfocada al desarrollo profesional y viceversa…
    Continuamos estudiando veintisiete veces la celula…¿qué quieres!
    Saludos

    • 8 noviembre 2011 a las 21:04

      Gracias José Luis, lo que comentas sobre la célula me recuerda a la escena de Amanece que no es poco donde alumnos y profesores hacen un sesudo trabajo de reflexión en forma de canción… sobre la ingle😀

      Un abrazo

  3. 17 diciembre 2011 a las 07:21

    Francamente bueno el artículo, Alberto.
    Estamos en una transformación socio/ empresarial motivada por la posibilidad de trabajar en red a millones de personas, que va a configurar en un futuro inmediato una nueva realidad que podíamos llamar ” sociedad sináptica ” en la que cada individuo se constituye en una neurona conectada a otros millones de próximos.
    Las organizaciones estrictamente verticales y la jerarquía clásica se verán desbordadas.
    Las posibilidades de los emprendedores se tornan en máximas y las dificultades para quienes no lo entiendan también.
    Cordiales saludos

    • 19 diciembre 2011 a las 12:24

      Gracias, Alfonso. Me gusta lo de la sociedad sináptica, sin duda somos más sociales de lo que nos habían dicho.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s