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LEÓN 2.0, MÁS QUE REDES SOCIALES

8 febrero 2011 8 comentarios

El pasado sábado 5 de febrero se celebró en León la primera jornada sobre redes sociales León 2.0, organizadas por el Ayuntamiento de León y en la que participé junto a @Yoriento, @mediotic, @Gallir, @Taxioviedo, @jaime_estevez y @elenasanchezra.

Fue un día para conocer, disfrutar y aprender de personas interesantes. También para descubrir hasta dónde se puede llegar cuando se pone ilusión y voluntad. Como la del propio Alcalde de León @pacofleon,  la del Concejal de Participación Ciudadana @halconmilenariu, y la de las personas que con su participación hicieron una jornada útil y divertida.

Os dejo aquí la presentación y el vídeo de mi intervención, no sin antes expresar mi gratitud al artífice de que este sarao fuera una realidad, el gran @minipunk.

 

IDEAS Y WEB SOCIAL, ¿SOLO PARA CONVENCIDOS?

Los cambios que está provocando internet, especialmente la web social, y las ideas que están surgiendo alrededor de las nuevas formas de entender las relaciones entre las personas, los negocios y la sociedad en general, han facilitado la aparición de diferentes espacios de difusión de ideas, donde el acceso al conocimiento está adquiriendo un ancho de banda inimaginable hace tan solo unos años.

Solo en Madrid, basta darse una vuelta por el área de Debate y Conocimiento de la Fundación Telefónica, Innosfera, Medialab Prado, Absolut Lab, Hub Madrid o Café&Periodismo, por ejemplo, para comprobar la abundancia de iniciativas excelentes que persiguen reunir a un grupo de personas para divulgar ideas, crear conocimiento e impulsar la innovación y la transformación.

Pero hay un hecho alrededor de estas iniciativas que me llama la atención. La mayoría de las personas que participamos habitualmente en estos eventos somos de alguna forma, los convencidos. Personas apasionadas por entender estos nuevos cambios y por llevarlos a la práctica de nuestro día a día.

Y lo que echo en falta en la mayoría de los casos es la participación de las empresas, las que deberían ser las primeras interesadas en conocer estas ideas. Las multinacionales y las pymes, las de la llamada economía industrial y las empresas del conocimiento. El resultado es casi siempre el mismo, sus directivos no están ni tampoco se les espera.

¿Por qué ocurre esto? En mi opinión hay dos motivos principales. Por un lado a las empresas les cuesta mucho salir de su espacio de confort, aunque ese confort consista actualmente en una subsistencia penosa a la espera de que “se acabe” la crisis. Por otro lado, muchas de las personas capaces de generar estas nuevas ideas tampoco se sienten entusiasmadas por acercarse a las empresas, especialmente a las de cierto tamaño. Posiblemente entienden que es más agradecido compartir sus ideas en organizaciones menos complicadas y con una estructura menos empresarial.

Creo que es un desperdicio no aprovechar estos espacios de participación abierta para provocar un encuentro intelectual cara a cara, entre quienes defienden sus modelos de negocio establecidos y quienes tienen nuevas ideas sobre las formas en que las personas y las empresas están interactuando. Si no somos capaces de llevar estas nuevas ideas a las empresas, si nos conformamos con que estas ideas se queden en un blog, terminaremos por crear espacios interesantes intelectualmente pero será estéril hablar de innovación o transformación.

¿Puede hacerse? Pronto lo veremos. Estén atentos a sus pantallas…

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La fotografía es de Darwin Bell en Flickr, bajo licencia Creative Commons

ESCAPAR DEL PENSAMIENTO GRUPAL

En uno de los capítulos de su libro El ElementoKen Robinson habla de hasta qué punto podemos llegar a vivir condicionados por nuestra identificación con un grupo, y el modo en que asumimos su actitud. Se refiere a lo que algunos psicólogos llaman pensamiento grupal.

A priori este concepto puede llegar a confundirse con la idea de inteligencia colectiva. Pero basta profundizar un poco para ver que no tienen nada en común. Mientras que el pensamiento grupal hace que el grupo piense y actúe en masa, dificultando las capacidades individuales de sus miembros, el aprovechamiento de la inteligencia colectiva persigue que fluyan las ideas y el conocimiento, a través de la suma de las capacidades individuales y la colaboración.

Durante los últimos años hemos asistido a planteamientos como los que por ejemplo hacía Nicholas CarrIs Google making us stupid? Éste y otros autores intentaron convencernos del impacto negativo de internet tanto en nuestras capacidades cognitivas como de relación con los demás. De alguna forma venían a decirnos que internet nos estaba llevando sin posibilidad de salvación hacia el pensamiento grupal.

El caso es que basta darse una vuelta por la blogosfera, las redes sociales, los entornos abiertos de trabajo colaborativo, Youtube, o fijarse en fenómenos como Wikileaks para darse cuenta de que no solo no estamos volviéndonos estúpidos, sino que internet y especialmente la web social nos están facilitando escapar de las diferentes formas de pensamiento grupal, acercándonos a algo más parecido a la inteligencia colectiva.

¿Y en qué punto de este camino están las empresas? En la mayoría todavía siguen imperando las tesis de Carr, aunque nunca hayan oído hablar de él. Cualquier avance se convierte en un parto, preguntándose qué pasará con esa cosa amada y llamada cultura corporativa. No tanto en lo que se refiere a estructuras, procesos, sistemas y tecnologías, sino en sus valores, símbolos, actitudes y estilos de liderazgo. No parece importarles que para bien o para mal el concepto de cultura ya se está desvaneciendo por sí solo. Las personas cada vez se comprometen más con los proyectos y menos con las marcas. Y el liderazgo se entiende cada vez más en convivencia con las jerarquías, pero no a merced de las jerarquías.

La paradoja es que si nos fijamos en la parte alta de la pirámide jerárquica, también encontramos que se va disipando la idea de cultura, pero en muchos casos no para poner en marcha nuevas formas de entender las relaciones de las personas en las empresas, sino para exhibir verdaderas lecciones magistrales de pensamiento grupal, si es preciso uniformado con corbatas del color corporativo.

Para muchas empresas saber aprovechar la inteligencia colectiva de las personas se ha convertido en una verdadera necesidad. La buena noticia es que aquí no hay recetas complejas para conseguirlo, basta con atreverse a dejar de ver la web social como algo que nos hace estúpidos. Porque para eso ya está el pensamiento grupal.

APRENDIENDO A APRENDER, LAS MATEMÁTICAS Y LA CONVERSACIÓN

Siguiendo la serie de posts sobre las nuevas formas de aprendizaje que están poniendo en evidencia a los modelos educativos actuales, quiero compartir aquí las reflexiones de Dan Meyer, profesor de matemáticas estadounidense, escritor, conferenciante y estudiante.

Los planteamientos que hace Meyer sobre la educación actual parten de las siguientes preguntas: ¿cómo diseñar las experiencias de aprendizaje más adecuadas para los estudiantes?, ¿cómo aprenden los profesores?, ¿cómo enseñar a los profesores a enseñar? Y aquí están algunas de sus respuestas:

  • Involucrar a los alumnos en la formulación de los problemas, en vez de pedirles solamente que los resuelvan. El objetivo debe ser ayudarles a razonar en vez de conformarse con mostrarles cómo pueden rodear las piedras que encuentran en el camino.
  • Promover la intuición, porque favorece la conversación entre el profesor y los alumnos y de los alumnos entre sí. De alguna forma el profesor debe ayudar menos.
  • El aprendizaje debe dirigir la evaluación. Evaluando sobre habilidades en vez de hacerlo sobre un temario, entendiendo la evaluación no como un examen sino como un proceso personalizado en que los alumnos pueden conocer y trabajar tanto lo que han aprendido como lo que necesitan mejorar.
  • Incorporar los medios digitales en la formulación de problemas para que los alumnos aprendan a percibir problemas teóricos como situaciones reales a resolver.
  • Acercar la web social a la educación para ayudar a profesores y alumnos a compartir su conocimiento, planes de estudio, materiales de apoyo… (Dan Meyer predica con el ejemplo y para muestra su plan de estudios de geometría).

Os dejo la charla con subtítulos en español que Dan Meyer ofreció el pasado mes de marzo en TEDxNYED, sobre el cambio de imagen que necesitan las clases de matemáticas. Me quedo con su frase “Las matemáticas son el vocabulario de tu propia intuición y están al servicio de la conversación. La conversación no está al servicio de las matemáticas”. Simplemente genial.

POTENCIANDO LA COLABORACIÓN

Quiero terminar aquí una serie de posts que he escrito acerca de los trabajadores del conocimiento y de cómo las organizaciones abordan su desarrollo profesional . Y lo voy a hacer planteando algunas ideas sobre uno de los factores críticos que impactan en el desempeño de este nuevo talento: la colaboración.

No me centraré en los aspectos relativos al liderazgo ni a la cultura organizacional que potencian la colaboración entre las personas, sino en algunos de los procesos y herramientas que generan de forma tangible y efectiva el intercambio de conocimientos y experiencias.

Teniendo como punto de partida una organización que esté abierta a que la información fluya, y en la que se entiende la diferencia entre transacción e interacción, el primer paso será identificar cuáles son las actividades principales que estos profesionales del conocimiento realizan en su día a día. Actividades relacionadas con la generación de nuevas ideas, la interacción con otras personas, el intercambio de conocimiento y el aprovechamiento de las experiencias colectivas

Como ejemplo podemos trabajar con tareas como las enumeradas a continuación, las cuales son claramente transversales a las funciones y competencias que puedan aparecer en la descripción de un puesto de trabajo concreto:

  • Identificar, analizar y sintetizar necesidades, a partir del conocimiento propio y el de otras personas.
  • Establecer de forma colaborativa objetivos y responsabilidades.
  • Investigar, clasificar y procesar información para transformarla en conocimiento.
  • Facilitar la conversación, la reflexión y el aprendizaje como medios para aportar soluciones.
  • Aprovechar el conocimiento y las experiencias de otras personas.
  • Producir y compartir conocimiento.
  • Resolver problemas y tomar decisiones aprovechando el trabajo en red y con autonomía.
  • Presentar y compartir soluciones y acuerdos.
  • Analizar, evaluar y compartir resultados. Transformarlos en experiencias colectivas.

Este trabajo colaborativo puede tener diferentes formas de organizarse en función de las necesidades existentes y de los objetivos que se persigan, pero en todos los casos subyace la idea de organización en red.

Si ponemos el foco en el aprendizaje, se pueden poner en marcha comunidades de práctica, formadas por personas que comparten necesidades, intereses, conocimiento y experiencias, más allá de sus áreas de responsabilidad. Estas comunidades están basadas en la confianza entre las personas que la conforman y no existe una coordinación desde el exterior.

Cuando el trabajo está más orientado hacia un proyecto en el que se debe dar respuesta a una necesidad o resolver un problema, además de las comunidades de práctica se necesita contar con equipos de trabajo en red en los que exista una definición más clara de objetivos y actividades. En esta forma de organización en red existe una diferenciación mayor de roles y responsabilidades con las que asegurar la consecución de los objetivos, además de minimizar las ineficiencias y la duplicación de esfuerzos.

En lo que se refiere a las herramientas que facilitan la dinamización de entornos colaborativos, la infraestructura tecnológica juega un papel muy importante. Pero no de la misma forma que en los sistemas de gestión corporativos tradicionales, donde la organización es quien pone la tecnología a disposición de los empleados para que estos se comporten como usuarios consumidores. Aquí la tecnología será un facilitador excelente para que las personas vayan construyendo sus entornos de colaboración a medida de sus objetivos, necesidades e intereses.

Un comunidad online se sustenta en una plataforma tecnológica abierta que facilita e impulsa procesos como los siguientes:

  • Entornos de trabajo compartido con un enfoque wiki, donde los contenidos pueden ser editados por los miembros.
  • Difusión de contenidos mediante su integración en herramientas web externas.
  • Compartición de archivos. Coauthoring de documentos donde podremos ver en tiempo real lo que está escribiendo otra persona. Utilización de hashtags para clasificar y acceder a la información.
  • Gestión de tareas compartidas en tiempo real.
  • Realización de presentaciones remotas mediante el uso de herramientas de webconference.
  • Utilización de Feeds RSS para desplegar un mismo contenido a muchos sitios y acceder en tiempo real a la actualización de contenidos publicados por otras personas.
  • Puesta en marcha de blogs para compartir conocimiento y experiencias.
  • Comunicación síncrona a través herramientas de mensajería instantánea y microblogging. Minimización del uso del e-mail, donde en muchos casos queda reducido a un sistema de avisos.
  • Accesibilidad desde dispositivos móviles.

Para cada una de estos procesos existen diferentes opciones de herramientas tecnológicas. En la red se pueden encontrar magníficas referencias como por ejemplo las de el caparazón, ReadWriteWeb o wwwhat’s new.

Muchas organizaciones entendieron en su día que invertir en determinados beneficios sociales de los trabajadores podía impactar positivamente en el clima laboral y conseguir fidelizar talento. Quizás sea el momento de plantearse cuáles serán los criterios por los que los trabajadores del conocimiento elegirán dónde, cuándo, cómo y con quién quieren trabajar.

Sólo en Europa, la UE maneja previsiones en las que hasta 2020 podrían crearse alrededor de 17 millones de puestos de trabajo relacionados con actividades altamente cualificadas. Las organizaciones que apuesten por la innovación y la productividad tendrán que entender que este nuevo talento elegirá sus proyectos en la medida que faciliten su desarrollo profesional y personal, y donde la tecnología no sólo sirva para soportar procesos sino para aprender, compartir conocimiento y potenciar la colaboración.

PREMIOS “VALE LA PENA”

Esta semana pude leer en Twitter que tanto Agustí López (@agustilopez) como José Miguel Bolívar (@jmbolivar) me habían otorgado un Premio “Vale la Pena”. Debo reconocer que no me gustan los mensajes encadenados, aunque me quedo con el reconocimiento que me hacen Agustí y José Miguel, y se lo agradezco enormemente. Más allá de la anécdota esta iniciativa tiene una cosa buena, y es que puedes compartir algunos blogs que merecen ser leídos.

Por lo que he leído en el blog de Agustí, las reglas a seguir con este premio son sencillas:

  • Colocar este sello agradeciendo a la persona que lo otorgó, enlazando la imagen a su blog.
  • Elegir diez blogs a los que otorgar el Premio “Vale la Pena” para que ellos, si lo desean, puedan hacer lo mismo.

En mi caso coloco dos sellos, uno para Agustí y otro para José Miguel.

Humanos con Recursos

Optima Infinito

Los diez blogs que he elegido y que enumero a continuación en orden alfabético, son sólo algunos de los que leo con frecuencia y de los que aprendo con cada una de sus entradas. Merece la pena suscribirse y disfrutar con las reflexiones y las aportaciones de sus autores:

  • Actual en Blog, el blog de @GrupoACTUAL. Mis compañeros @AntonioPamos, @DavidMartinezGo y @AnaisRG, además de un servidor, alimentan uno de los pocos blogs españoles dedicados a profundizar en la identificación del talento en las organizaciones a través de la evaluación de personas.
  • ConGestión de Personas, el blog de @ignacionacho. Nacho Muñoz sabe muy bien cómo plantear reflexiones interesantes acerca de la gestión de personas en las organizaciones, cuestionando a menudo los modelos establecidos.
  • Diversidad Corporativa, el blog de @UxioMalvido. Para mí es uno de los blogs mejor escritos y con mejores contenidos. Una fuente de buenas prácticas sobre la gestión de la diversidad.
  • El blog de Francisco Alcaide. @falcaide es un torrente de ideas frescas. Un blog imprescindible para entender que cada detalle de nuestras vidas esconde una oportunidad para reflexionar, cuestionarse y aprender.
  • El caparazón, el blog de @dreig. Posiblemente Dolors sea la persona que más sabe en España sobre nuevas formas de aprendizaje, en el ámbito educativo y en el empresarial. Sus entradas están llenas de ideas y planteamientos sólidos que reflejan brillantez y muchas horas de investigación.
  • Historia y Liderazgo, el blog de Antonio Ortega. Este blog es un auténtico oasis en el que descubrir cómo la historia clásica, la filosofía griega y el derecho romano siguen todavía vigentes en muchos aspectos de la gestión de las empresas.
  • Jano2.0, el blog de Juan Carrión. @jano20 ha sido uno de los pocos supervivientes de la generación de “gurús” y “pensadores” que poblaron el escenario de los RRHH en los últimos años. Y lo ha hecho gracias a sus reflexiones inteligentes, honestas y también a su naturalidad.
  • Proyectos, personas y pasiones, el blog de @odilas. Un blog que he descubierto recientemente gracias a @jmbolivar y que plantea una visión rompedora en la que otro tipo de consultoría es posible.
  • Sandopen, el blog de José de la Peña. Un blog necesario para reflexionar y entender algunos de los cambios que se están produciendo en nuestra sociedad. Punto de partida para seguir a @sandopen en los foros de debate y conocimiento que dirige en @fundaciontef.
  • El viajero accidental, el blog de José Luis Montero. Un blog contundente y asertivo. Leer a @JLMON53 es muy recomendable para no adocenarse en algunas modas y tendencias de gestión.

Disfrútalos pero no te empaches. Estos diez blogs no son más que una muestra. Y para comprobarlo basta pasarse por la casa de @yoriento, @juleniturbe, @cumclavis, @agustibranas, @pilarjerico, @martaromo, @juanmartinez, @seniormanager, @arey

UN AÑO TIRANDO DE LA MADEJA

Dicen los que saben que la mayoría de los blogs nacen por accidente. Debo reconocer que cuando creé este blog mi única intención era tener un espacio donde poder guardar mis artículos.  Más allá de lo que he disfrutado escribiendo, este año de blog me ha servido para descubrir a gente interesante con grandes ideas y mucha maestría. Personas que forman una especie de madeja que se deja devanar y que te va regalando hilos de muchas texturas y colores.

Ha bastado muy poco tiempo para darme cuenta de que las reflexiones sobre las que escribo ya no son sólo mías, son de todas las personas de las que aprendo a diario leyendo sus blogs. Muchos de los posts que leo suponen pequeñas sacudidas que me invitan a pensar, a conversar y que me animan a escribir.

Gracias a los que a lo largo de este año os habéis acercado por aquí. Os invito a que sigáis tirando conmigo de la madeja.