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Posts Tagged ‘calidad directiva’

NO AL DIRECTIVO MINION

14 febrero 2017 1 comentario

minions_despicable_me-1324Hace unos días leía un artículo en el Harvard Business Review en el que el autor norteamericano Todd Warner alertaba sobre los peligros de lo que él llamaba “directivos minions”. Es decir, esos profesionales que, como los encantadores seres amarillos de la película, “son monos y dependientes, pero no puedes confiar en ellos el futuro de la organización”.

El artículo hacía mención de una, en opinión de su autor, peligrosa tendencia extendida en las organizaciones, según la cual el tipo de talento que se busca y se promociona no es aquel que más necesita la empresa para dar un salto de calidad en su desarrollo, sino el que mejor encaja con el actual status quo que impera en la casa. En otras palabras, no se busca innovar, sino dar continuidad a un patrón.

El panorama dibujado por Warner no se aleja demasiado de la realidad de la empresa española, en general atenazada por la prudencia y en la que los perfiles heterodoxos no son especialmente valorados. Una elección legítima y que tal vez ayude a proporcionar estabilidad a la organización en el corto y medio plazo, pero que sin duda entraña el peligro de estar cerrando la puerta de la innovación cuando la mirada es de largo recorrido. En el actual contexto, es difícil, por no decir imposible, para una empresa anticipar de dónde van a salir sus ingresos del siguiente trienio. A veces, no siquiera los del siguiente trimestre. Y eso es precisamente lo que determinados perfiles más disruptivos y menos predecibles pueden aportar.

No se trata tanto de llenar la oficina de ‘frikis’, como de integrar a algunos de estos outsiders dentro la habitual guardia petroriana directiva. Los procesos de identificación de potencial son uno de los mejores instrumentos que tiene la organización para fomentar esa diversidad. Y como resultado de estos procesos de evaluación, trabajar sesiones de talent review en las que los especialistas en identificar talento deberán hacer el ejercicio de ampliar sus miras y arriesgar un poco más. O un poco menos, si apoyan sus conclusiones en métricas y herramientas con validez predictiva.

Cada vez más empresas están revisando algunas prácticas por las que un candidato a ser promocionado no lo era finalmente porque un experto había anotado la palabra “rebelde” en un post-it sobre su ficha. Porque se están dando cuenta de que a lo mejor un “rebelde” era precisamente lo que la empresa necesitaba.

MÁS LEARNING AGILITY, TURNO PARA BEMATE

23 noviembre 2014 28 comentarios

4966244414_176d45afeb_zContinuando con el concepto de calidad directiva y ejemplos de learning agility como el de WhatsApp, esta vez me quiero centrar en la revolución que está viviendo la industria turística a manos del consumo colaborativo, especialmente a través de la plataforma Airbnb.

Hablamos de una compañía que nació en 2007 con una idea muy simple: ofrecer alojamientos particulares por poco dinero. Pero el hecho de que en 2014 más de 15 millones de personas en todo el mundo hayan utilizado Airbnb, y de que para algunos expertos valga ya más que la cadena hotelera Hyatt, no es solo una cuestión de precio. Existe un factor que ha sido determinante para los usuarios: ofrecer una nueva forma de viajar viviendo la experiencia de conocer a personas vinculadas al destino.

¿Y cuál ha sido la reacción de la industria? En algunos casos inmovilismo y en otros conformismo, limitándose a presionar a las administraciones públicas para regular la actividad y luchar contra la economía sumergida, que ciertamente también es una realidad.

Pero afortunadamente no todo ha sido así. Un ejemplo reciente ha sido el de Room Mate Hotels poniendo en marcha BeMate, una plataforma similar a Airbnb en la que aprovechando la proximidad de sus hoteles, los usuarios pueden disfrutar de servicios propios de un hotel como parking, limpieza o consigna de maletas. En este caso Learning Agility es la capacidad de Kike Sarasola y su equipo para conseguir, en momentos de incertidumbre, generar nuevas ideas y construir sobre las de otros, y no quedarse en un business plan sino hacer que las cosas pasen.

El resultado es un nuevo modelo de negocio, que además de rellenar el hueco de la cuenta de resultados provocado por los clientes que buscan una nueva forma de viajar, les prepara para competir en un nuevo escenario en el que la función no ha hecho más que comenzar.

Puede que la industria todavía perciba a Airbnb como una salida para viajeros sin recursos y hippies posmodernos, pensando que sus clientes, turistas y en especial los de negocio, están a salvo. Pero no es del todo cierto. Las personas que ya han utilizado Airbnb para sus vacaciones, principalmente los más jóvenes, están demandando ya una alternativa al hotel cuando viajan por motivos de trabajo.

Esto lo sabe ya Airbnb, y por eso ha lanzado un portal de negocios para viajes de empresa. Y para darle más emoción al asunto, las empresas están empezando a verlo con buenos ojos. Por un lado pueden reducir los costes de los viajes corporativos, y por otro pueden ofrecer a sus empleados una experiencia similar a la que ya disfrutan en su vida privada.

Podemos dedicar nuestro tiempo a mirar por la ventana y ver solo piratas que amenazan la supervivencia de nuestra empresa. Pero también podemos dedicar nuestras energías a explorar lo que ocurre extramuros de nuestro negocio, trabajando con nuevas ideas y con las de otros, y sobre todo haciendo que salten de un powerpoint a la realidad. Porque estos factores que componen nuestro learning agility serán cada vez más determinantes sobre lo que se espera de nuestra calidad directiva.

La imagen es de jm3 bajo licencia Creative Commons.

LEARNING AGILITY, WHATSAPP AVISA

Michelangelo still learning Anne Davis 773El liderazgo basado en el ejemplo, el foco en los resultados, económicos y humanos, impulsar la colaboración, identificar y desarrollar a las personas clave, la resistencia a la frustración, entre otras, son algunas de las características que mejor dibujan la calidad directiva que viene.

Pero si hay una variable que va a determinar especialmente el éxito de nuestros líderes, presentes y futuros, esa es la competencia Learning Agility. Una variable que principalmente se refleja en cómo trabajamos con las ideas, las nuestras y las de los demás, en cómo actuamos ante la incertidumbre, y en cómo hacemos que las cosas pasen.

Learning Agility es entender que ahora mismo ahí fuera hay alguien inventándose un nuevo modelo de negocio con el que hacer más rápido, más barato y con más valor para el cliente, lo que ya hacemos en nuestra organización.

Podemos encontrar un ejemplo reciente con WhatsApp, la compañía que ha revolucionado nuestras comunicaciones móviles, haciéndolas más baratas, divertidas y útiles (esto último no aplica a esos grupos mortificantes tipo “cañitas del domingo”). Pues bien, sus fundadores han anunciado que próximamente ofrecerán también llamadas de voz, gratis. En este caso Learning agility es la capacidad de los líderes de los operadores de telecomunicaciones para entender que se terminó el negocio de cobrar por las llamadas, creando alternativas para rellenar ese hueco en la cuenta de resultados, y aprendiendo a competir en este nuevo escenario.

Las grandes corporaciones cada vez tienen más claro que las grandes ideas que revolucionarán el mercado no van a venir desde dentro, porque esas grandes ideas casi siempre nacen de la necesidad y la libertad. A lo que sí que están obligadas estas corporaciones es a entender lo que ocurre extramuros, en ecosistemas que se desarrollan al margen de estudios de mercado, planes estratégicos y escuelas de negocio.

WhatsApp es solo un aviso de lo que viene. No tardaremos mucho en conocer al friki que entre bermudas y chanclas esté ahora mismo inventándose un nuevo modelo de negocio… quién sabe si el de la banca.

La imagen es de Anne Davis 773 bajo licencia Creative Commons.

MEDIR LA CALIDAD DIRECTIVA

Darth Vader - CayusaEs verdad, no se puede hablar de calidad directiva sin mancharse. Cuesta hablar de calidad con todo lo visto y sufrido durante los últimos años por parte de algunos directivos, gobernantes y allegados.

Pero aun manchándonos, conviene fijarse en lo que a veces no sale en los medios, en las personas que están consiguiendo que sus empresas no solo sobrevivan sino que estén saliendo reforzadas, en directivos que se hacen una pregunta de forma recurrente, ¿y ahora qué?

No creo que nadie tenga una respuesta clara, pero sí que vamos encontrando algunas pistas:

  • Reorientarnos al cliente.
  • Meter el cliente en la cabeza de nuestros equipos.
  • Internacionalizar nuestro negocio, y por tanto la gestión de nuestro talento.

¿Y en qué se concreta esto? Aunque cada organización necesita aterrizar estas ideas en su propia estrategia de negocio, aquí van algunos de los factores que pueden dibujar la calidad directiva que viene:

  • El liderazgo basado en el ejemplo.
  • El foco en los resultados, en la cuenta de resultados pero con un sentido humano y social.
  • Facilitar la colaboración.
  • Identificar y desarrollar a las personas clave en nuestra organización.
  • Resistencia a la frustración.
  • Learning agility, una de las variables clave que más va a determinar el éxito de nuestros líderes, presentes y futuros.

Pues sobre cómo medir el impacto de estos factores en la calidad directiva, hablaremos en el Manager Forum que se celebrará el 4 de marzo en Valencia, con el permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide.

La imagen es de Cayusa bajo licencia Creative Commons.